La luz se concentra en tu aliento. Me deslumbra el beso que no me has dado. Pienso mil excusas para rozarte, como si fuera una niña que juega en el recreo. Te hablo de la primavera. Respiramos el mismo polen. Quizá es deseo compartido o alergia. Acabo de obsesionarme con tu lengua. Mi piel se va haciendo ovillo de seda. Soy más suave en la espera. Si me acaricias, esta vez seré yo quien muera.
jueves, 26 de octubre de 2017
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