Cuenta las perlas que la experiencia ha acumulado en mi espalda, hunde tus dedos en mi exceso de agua. Soy humedad arqueada en busca de movimientos salvajes. Sufre mi voz en contacto con cualquier grado de distancia. Necesito sentir tu aliento bajando y subiendo, como un péndulo de aire. Acerca tu boca y todos sus afluentes. Encuentra el punto g de mi médula y presiona. Llévame al instante donde la luz y la oscuridad se trenzan.
lunes, 17 de julio de 2017
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