Me siento en la fuente para ver correr el agua y desearte temprano. Cada sonido está relacionado con un lugar de tu cuerpo. Y este caer de la humedad del mundo poco a poco sobre mi mano, me lleva a tu lengua. Y me remonto a aquel hostal por horas donde nos hacíamos libres, el uno sobre el otro. Probando todos los gritos. Atrapando el fuego con los ojos. Mi boca se tragaba la amplitud de tu luz. Y podía ver hasta la vida que sobrevive a la llegada de la muerte.
domingo, 18 de junio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Eres luz, un brillo revoloteando en mi pecho, el cielo cayendo despacio como lluvia de verano, la oportunidad de Amar, el privilegio reno...
-
Transito en tu pulso, callada, para que no despierten los celos de tu sangre. Traigo las estrellas que cayeron sobre mí la última m...
-
Abrázame en este desmayo del color que me sobreviene al verte, al oírte, al sentirte. Mis manos rejuvenecen cuando acaricio tu espalda. Me i...

No hay comentarios:
Publicar un comentario