Aceptas la invitación de la corola. Te vas impregnando de mi luz de margarita. Gránulos de brisa llenan tus dedos. Ahondas en mí, hasta llegar al final musical de mi lamento. Te llamo con el tacto, con el fuego. Ardo en el largo recorrido del estremecimiento. Y me elevo mientras dejas dentro de mí, la huella de tu movimiento.
viernes, 17 de noviembre de 2017
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