lunes, 6 de noviembre de 2017
Hábito sagrado
Te has convertido en hábito sagrado para mi cuerpo.
Me abarcas con los labios
como si fuera una naranja
a punto de morir temblando
y te llevas de mí
hasta la última fragancia.
Después respiro para volver a la vida
desde ese lugar al que me has llevado
y en el viaje
veo amapolas cruzar el océano,
emigrando
como yo
hacia pirámides de deseo.
Inclinas la balanza del placer
siempre a tu favor.
Feroz en el roce,
me asaltas
con la suavidad violenta del pétalo.
Tu beso explosiona bajando del sol
blanco.
Dame la mano
y siente en mis dedos
la furia del tacto.
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Como siempre, un verdadero derroche sensitivo y sensual, donde todo deviene ebriedad.
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